2012 es el año en que recordamos una de las más dramáticas experiencias que una guerra puede provocar. Se cumplen 75 años de los bombardeos que asolaron diversas localidades vascas como Otxandio, Eibar, Bilbao y Gernika.
Picasso hizo inmortal con su brocha la denuncia de uno de los pasajes más negros de la historia de nuestro país.
Porque la cultura puede y debe ser un vehículo hacia la denuncia, la memoria, el recuerdo y la reconciliación.
2012 es también el año en el que un hilo de luz hace entrever un nuevo tiempo, una nueva esperanza en Euskadi, en la que las palabras, las ideas y el diálogo deben cobrar un protagonismo perdido durante muchos años sumidos en la oscuridad.
Con este espacio Fundación 2012 Euskadi quiere ofrecer un lugar donde compartir esas ideas, esas palabras y ese diálogo para que mediante la Cultura avancemos hacia un espacio libre y plural, donde se respete la diferencia y se fortalezca la convivencia.
